Brassaï fue sin duda uno de los virtuosos tras el lente perteneciente a un siglo pasado que nos dejo infinidad de realidad en contrastantes blanco y negro que nos transportan y devuelven a la crudeza de unos tiempos que tienen mucho de presente.

Fiel retratista de la cotidianeidad en su estado más puro, la noche y la melancolía de la niebla llamaban su atención, así también como las pasiones del hombre en su nivel más bajo, como en sus crapulencias, la nocturnidad, la bohemia…quizás por esto las prostitutas y los prostíbulos eran casi siempre razón de objeto de sus imágenes.

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