Las cámaras son objetos muy valorados, tanto para quienes las compramos, como para quienes las venden, pues son una gran fuente de ingresos, hoy en día el público consume fotografía, y los precios son contundentes…es por esto también que suelen ser objetivo claro de los criminales, robarse una cámara equivale a bastante dinero fácil…

Pero así mismo a todos, delincuentes o no, nos puede el narcisismo de hacernos una foto…ahhh esa magia es incomparable, y hasta el ladrón más experimentado sucumbe a la tentación.
Esto es lo que paso en un comercio de electrónica en Connectictut al noreste de EEUU; en el que los empleados advirtieron que alguien se había llevado una costosa cámara, como es lógico la policía en su proceso de investigación pidió los videos de seguridad, y es allí donde se advierte que malhechor toma una cámara se hace una foto a si mismo, luego la apaga y se lleva muy tranquilamente otra de 400 dólares…
No hay mucho que decir al respecto…o es todo parte de un intrincado plan que escapamos a entender, o realmente el ladrón no estaba con todas las luces aquel día.

