Un informe que salió publicado en DigiTimes comunica la noticia de que la Unión Europea en un peculiar y nada grato afán de aumentar los impuestos a todo lo que sea posible, planea elevar a un %49 el precio de todas las cámara digitales que provengan de afuera del territorio comprendido por la Unión, lo que representa una gran desventaja puesto que la mayoría de las cámaras al alcance del usuario cuentan con esta característica aplicado a todas las marcas importantes: Sony, Canon, Nikon, etc..
La información filtrada hace poco, y ya tratada en algunos otros sitios de fotografía, produjo cierta alarma y la intención apresurada de adquirir las cámaras antes de que se implemente esta nueva disposición, que se especula esté en vigencia a partir de junio o julio aproximadamente.
El motivo de esta suba en los precios, esta dirigido a una funcionalidad de las cámaras digitales, función que actualmente esta presente en todos los modelos de la nueva generación: “grabación de video”. Esta práctica posibilidad ante los ojos de la Unión Europea cambia mucho las cosas, dado que en consecuencia las cámaras digitales pasan fácilmente a ser videocámaras y es por esto que se le añade este impuesto.
Muchos son los productores que ya están poniendo el grito en el cielo, como los fabricantes taiwaneses, que se ven perjudicados a los hechos de que las compañías que poseen allí se vean obligadas a reducir los gastos de fabricación y esto disminuya la producción, lo que resultaría en rotundas perdidas.