La veta fotográfica de Lewis Carroll
Lewis Carroll quizás sea más conocido en la historia por su novela infantil, Alicia en el país de las maravillas, que por su labor fotográfica.
Como vemos en la fotografía, allí está el retrato de Alice Liddell, la musa que inspiró la gran obra y a quien fotografió desde los 4 años de edad, hasta los 16.

Lewis Carroll, cuyo nombre real era Charles Lutwidge Dodgson, realizó durante 24 años, 3.000 imágenes fotográficas, de las que se conservan menos de 1.000.Su inclinación por el retrato de niñas púberes y adolescentes le valió la fama de pedófilo, pero hay quienes dicen que eso fue más que un rumor. Entre las 3.000 fotografías de su producción, muchas están dedicadas a desnudos, de las cuales cuatro se conocen en la actualidad, mientras que dicen que las otras restantes fueron destruidas o devueltas a las familias de las niñas por el propio autor.
Carroll, luego de haber incursionado con éxito en las matemáticas, a principios de 1880 se inclinó por la fotografía como medio para expresar lo que él llamaba su filosofía personal, “la creencia en la divinidad de la belleza“, que para él significaba un estado de perfección moral, estética y física apreciada en los primeros años de juventud de una persona.
Estas creencias metafísicas y su aplicación con el retrato de niñas, alimentó en el seno de la moral victoriana esa reputación de pedófilo y enfermo sexual.
La recuperación de su nombre como fotógrafo vino de la mano de la escritora Virginia Woolf y fue la fuente de influencia del pictorialismo.
Parte de su trabajo se encuentra compilado en el libro Lewis Carroll, photographer, de Roger Taylor, publicado en 2002.
Publicado el 16 Febrero 2007 – 10:44 pm | por fada |
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