Han pasado seis años de la vez que un avión se estacionaba en uno de los altos pisos de las Torres Gemelas. Luego de eso, el pánico, el terrorismo, la búsqueda de bombas nucleares, las invasiones, Irak, Al Qaeda, Bin Ladem, el Oriente Próximo, el Medio y demás fueron las excusas para someter a la población mundial con el fantasma del atentado.

El segundo avión a punto de envestirse en una de las torres.
Hubo muchas víctimas inocentes, desató una matanza injustificada en Irak, atentados similares en otros países (como el 11-M) y hasta ahora la justicia y la investigación real de los culpables es algo que los archivos secretos del gobierno de Estados Unidos algún día desclasificará.
A un lustro y un año más, el atentado a las Torres es medido en los daños a la salud que han producido los gases emanados por la explosión y los incendios que derivó, dejando atrás los baches en la investigación de esta infiltración terrorista.
Las cifras de la muerte post atentado dicen que 170 personas que participaron de los rescates ese 11 de septiembre han muerto por complicaciones relacionadas a las exposiciones a gases tóxicos.
600 de los bomberos que ayudaron ese día han pedido su retiro anticipado, más de 8.000 sobrevivientes con enfermedades respiratorias y al menos 400.000 personas estuvieron expuestas a los humos.
Y la estadística más paralizante: el 61% de los estadounidenses piensan en el atentado una vez a la semana, que nos puede hablar de una epidemia de terror sistematizada a través de los medios y la propaganda política.
Publicado por fada en Foto del Día el 11 Septiembre, 2007

