Los avances de la era digital no solo afectan al mercado sino que también al trabajo que en él se realiza, en esta ocasión los afectados son los empleados de Kodak que sufrirán las consecuencias del declive analógico.
La “reestructuración” (recordemos que cambió su logo en el año 2006) que viene realizando la empresa desde el año 2003, dá como resultado una nueva ola de despidos de un máximo de 5000 personas.
Estos 5000 se suman a los anteriores realizados por la marca, de sede en Nueva York, dejando un total de cerca de 30 mil despidos superando los 25-27 mil empleados que se barajaron en un principio.
De los 140.000 empleados que la empresa contaba en el año 1988 hoy por hoy, solo 35.000 serán los afortunados, éstos deberán de tener amplios conocimientos en tecnologías digitales, que es a donde apunta la famosa marca fotográfica.
Las pérdidas monetarias por indemnización a los empleados expulsados ascienden aproximadamente a 4 mil millones de dólares.
Es por eso que en la actualidad Kodak se encuentra en un déficit económico importante, pero los datos son alentadores ya que se anuncia para el 2008 haber pasado todo este proceso de crisis y recuperar una economía en crecimiento, con la diferencia de las innovaciones del nuevo mercado digital.
Kodak quiere convertirse nuevamente en una gama competidora digital, quien en la actualidad es ampliamente liderada y competida por Canon y Hewlett Packard.
Como ya dijimos en varias ocasiones, no todo es tan claro y positivo con las innovaciones tecnológicas. La mano de obra calificada se va perdiendo entre los chips y los megapíxeles, algo que no debería de suceder. No hay mejor innovación que la que vá de la mano con el trabajo, no existe el avance, no existe la tecnología, si no es acompañada de la superación laboral, no del despido…