
Fotógrafos que incursionaron en el arte del retrato hubo muchos en la historia de la fotografía, algunos con más gloria que otros, pero siempre con un sello personal que los caracteriza.
Los hay que quisieron retratar el lado etéreo de las personas como Julia Margaret Cameron y sus experimentaciones con el foco de lente, también están los que plasmaron una escena para el retrato como Cecil Beaton o el modernísimo LaChapelle.
El caso de Nadar es un capítulo aparte en el género del retrato, donde las fotografías se muestran en una clave más realista, sin manipulación fotográfica, pero con una clara reminiscencia a la composición pictórica, donde las líneas de fuerza de la obra están puestas en la actitud de la persona retratada.
Nadar, seudónimo artístico de Gaspar Féliz Tournachon, fue uno los fotógrafos más influyentes en el siglo XIX.
Nació en 1820 en Lyon, Francia y estudió medicina en su ciudad natal. Su destino artístico lo encontraría luego de mudarse a París, en 1841, allí se dedicaría de lleno al periodismo y la caricatura.
Nadar llegó a la fotografía por el consejo de un amigo, quien le dijo que utilizará esta técnica para recoger los retratos para su proyecto de caricaturas Pantheón Nadar, un álbum que compilaría las imágenes de los artistas de su tiempo.

Al descubrir su potencial fue metiéndose en el mundo fotográfico, planteando una nueva mirada al retrato desde la captación de la actitud del modelo y el realismo de la luz artificial como único medio artístico. Como dibujante, la composición clásica de la pintura entró a funcionar como herramienta de encuadre para sus fotografías.
Para 1856 logra otro aporte a la fotografía, al realizar desde un globo aerostático las primeras imágenes aéreas de la historia. Paradójicamente, en 1870, fue el comandante de una flota de globos que capturó las posiciones del ejército prusiano que cercaba al París de la Comuna.

Entre los amigos y Modelos de Nadar se encontraban personajes con Charles Baudelaire, por lo cual pronto su estudio se convirtió en un punto de encuentro para la élite artística de la época. Su estudio fue el lugar escogido por lo impresionistas para su primera exposición.
Entre sus proezas fotográficas se encuentran las primeras tomas con luz artificial de las catacumbas de París y sus cloacas. Además de haber fundado la revista París Photograph, en 1891.
La producción fotográfica de Nadar alcanza 450.000 placas de cristal y algunos libros como La memorias de un gigante, Cuando yo era fotógrafo y El derecho a volar. Murió en París, un día de 1910.
Publicado por fada en Fotógrafos Celebres el 6 Marzo, 2007






























