feb
06
2007

La metatemática de esta exposición, como nos diría la semiología, es la representación de las emociones que despierta una obra de arte. Este es el eje que reúne a las 12 fotografías de Thomas Struth, expuestas en el Museo del Prado, de Madrid.
La muestra recorre las distintas reacciones de los espectadores de obras de arte en museos como el Louvre de París, el Museo de Arte Oriental de Tokio, la Alte Pinakothek de Munich y el Art Institute de Chicago.
Este fotógrafo alemán, especializado retratista, es también famoso por sus panorámicas urbanas de Times Square, en New York o las esquinas superpobladas y anónimas de Tokio. Además, con esta exposición, entra en la lista de los exclusivos artistas vivos que exponen en solitario en las paredes del Prado.
La exposición estará abierta al público hasta el 25 de marzo y es una buena oportunidad parajugaral antropólogo social de las emociones humanas, descubriendo el asombro, el poder cautivante, la reflexión o la llana indiferencia que las obras de arte pueden despertar en el espectador.